Fila 0 para tu evento solidario: una aportación con el importe que elijas para quien no puede asistir o quiere colaborar más. Se destina íntegramente a la investigación del síndrome de Dravet y desgrava conforme a la Ley 49/2002.
La Fila 0 es la butaca que nadie ocupa: una forma de colaborar con un evento solidario sin asistir a él. Se usa en conciertos, obras de teatro, torneos, cenas benéficas, carreras y galas. Quien no puede ir —o quiere aportar más de lo que cuesta la entrada— compra su sitio en la Fila 0 y la recaudación va íntegra a la causa.
Si eres tú quien organiza un concierto, una carrera, un torneo escolar o una cena solidaria y quieres habilitar una Fila 0 a favor de la Fundación, escríbenos antes: te facilitamos información sobre la Fundación y los proyectos, materiales para comunicarlo y el modo de canalizar la recaudación. Muchos organizadores combinan la Fila 0 con pulseras solidarias o con detalles solidarios para los asistentes.
La aportación a la Fila 0 es un donativo a una entidad acogida a la Ley 49/2002. Con la normativa vigente, las personas físicas deducen el 80 % de los primeros 250 € donados en el año y el 40 % del exceso (45 % en donaciones recurrentes); las empresas deducen el 40 % en el Impuesto sobre Sociedades (50 % si son recurrentes), dentro de los límites que fija la ley. Información orientativa: no sustituye al asesoramiento fiscal.
¿Qué diferencia hay entre la Fila 0 y una donación normal? Fiscalmente ninguna: las dos son donativos. La Fila 0 se asocia a un evento concreto, de modo que el organizador puede sumar lo recaudado por esa vía a la taquilla.
¿Tengo que asistir al evento? No. La Fila 0 existe precisamente para quien no asiste.
¿Hay un importe mínimo? No: eliges la cantidad.
¿Recibo entrada o localidad? No. No da derecho a asiento ni a contraprestación; por eso es deducible como donativo.
¿Puedo hacerlo en nombre de mi empresa? Sí, con certificado a nombre de la sociedad. Consulta también las opciones para empresas o la donación solidaria directa.
Es una epilepsia genética grave que debuta en el primer año de vida, en la mayoría de los casos por una mutación en el gen SCN1A. Las crisis son prolongadas y resistentes a la medicación, y se asocian a retraso del desarrollo y a riesgo de muerte súbita. No existe cura, de modo que la investigación es la única vía, y la financiación privada resulta determinante para sostenerla.